22 de octubre de 2010

Día de partido en La Boca



No importa el clima sobre la ciudad lo que tiene relevancia es el clima que destella cada uno, quizá envueltos en una bandera, una camiseta, o algo que tenga relación con la insignia azul y oro. El frío, el calor o la lluvia no importan.
Mucha gente, siempre mucha gente, autos estacionados en doble fila y bocinazos que marcan el ritmo de la música proveniente de Brandsen 805.
Todo esto comienza desde temprano, el rival es la excusa para ir todos los domingos como si fuese religión y tomar la ubicación que con el pasó del tiempo casi te pertenece.
Colectivos llenos de color y calor único, manada de muchedumbre que baja sobre las Avenidas Montes de Oca o Patricios tarareando alguna canción y dispuesta a caminar hacia el estadio con ese “que se yo” que nos contagia y todos ahí sentimos.
El ingreso te acelera el entusiasmo, la subida por las escaleras y el sonido de alguna corneta hoy llamadas vuvuzelas se hace sentir, niños tomados de la mano de su padre que deja al descubierto su primera experiencia en el “templo” y de mirarlo te acerca a la nostalgia de tu primer día allí, inolvidable!!!. Lo miras al viejo(a los ojos o al cielo) y él a vos, y recuerdan su protagónico en esa situación, y que seguramente cambiarán rol y actores con la continuación del apellido.
Ocupas tu lugar tras eternos saludos a los mismos de siempre y algún perdón deslizado por pisotones sin intención.
Sale el equipo, momento explosivo, bengalas, papalitos, canción de aliento y lo que te llamó la atención aquella primera vez se hace presente, el temblequeó tan particular sobre los escalones de cemento, (ni me quiero imaginar lo que era cuando las tribunas eran de tablones), termina la montaña de aliento y se escucha ¡Y DALE, Y DALE BOCA, DALE! Grito que finaliza la espera para dar paso al partido. Goles hechos y errados, sufrimiento y felicidad, pancho o helado en el entretiempo (según estación del año), insultos al aire o dirigidos para alguna persona “no grata” y aplausos más allá del resultado cuando finalizan los 90 minutos.
Ahora a esperar, sale primero el visitante, a veces se hace insoportable, otras se goza, todo depende de lo ocurrido en el rectángulo verde.
Se emprende la vuelta a casa envuelto en esa misma bandera, camiseta o insignia azul y oro que uno conserva desde la entrada.

22 de junio de 2010

Grandes Momentos en el Fútbol


UNA ESCENA MÁS PARA SU PELICÚLA



Hombre record del fútbol argentino, ídolo e indiscutido en Boca, tan verdugo de sus rivales como tan respetado.

Es aquel de los penales errados a Colombia, él del gol agónico a Perú y él de ayer, capaz de emocionar a todos.

Martín Palermo se ha ganado en buena ley el afecto de propios y ajenos.

Su gol contra Grecia da signos que su presencia humaniza al grupo, la sonrisa generalizada y los abrazos interminables del final así lo demuestran.

Maradona DT principalmente se esta destacando por el grupo que armó y ha elegido cada jugador por su técnica pero también por su calidad humana.

El goleador de Boca es dueño de una mística especial, de algo que no se puede explicar con palabras porque no se entendería el sentido de lo que se quiere expresar. Esa fé que se deposita en él y que él retribuye con goles.

Cada escena de su película lo describe mejor, como dicen una imagen vale más que mil palabras. Palermo ha cumplido un sueño, el que le da la posibilidad de seguir engordando las páginas de su leyenda, el de seguir alimentando a la bestia que en el final del rodaje cinematográfico lo convertirá en mito.



26 de agosto de 2009

Leyendas del Fútbol

Colgó los guantes


Parecía una semana como cualquier otra, pero no lo era, los revoltijos y las estiradas sobre el verde césped de un campo de entrenamiento darían sus frutos. A lo lejos se escuchó una voz clara y ronca que le dijo: - “Pibe: el domingo prepárate que sos titular”. Desde esta manera el pibe de 18 años nacido en Medellín comenzaba a escribir su nombre en nuestro fútbol y a la vez perduraría con algo que había comenzado su padre Ricardo. Llegó el domingo y su equipo Veléz Sarfield enfrentaba al conjunto celeste del sur del Gran Buenos Aires, Temperley. Todos allí se preguntaban quién era el desconocido arquero: “El Mono” le dicen, comentaba el murmullo del hincha en aquella tarde de Abril de 1984. Primera pelota, y una buena intervención dejaban entrever que aquel pelilargo de 1.85 no era un guardameta más. A partir de allí no abandonó su lugar de portero titular y club por el que pasó fue siempre el encargado de defender a capa y espada la retaguardia del equipo. Durante su carrera tuvo momentos brillantes hasta se dio el lujo de pelearle el puesto mano a mano a su gran ídolo “El Loco” Gatti, no solo se lo peleo sino que lo relegó como suplente suyo, aún cuando este no era solo admirado por él, sino que también por toda la hinchada de su club por ese entonces, Boca Juniors. Así la llamada Nº12 adoptó un nuevo símbolo boquense, aunque enemistado por esto tiempos por una tontería. Hoy este “Mono” volador y atajador de pelotas que sueñan ser gol decide ponerle fin a una carrera que parecía no tenerlo, decide “colgar” sus guantes a los 43 años, pero entre sus grandes logros esta el recuerdo de ser el responsable de una generación de arqueros que no olvidará el nombre de Carlos Fernando Navarro Montoya.

29 de junio de 2008

Grandes Momentos en el Fútbol

Equipo Campeón 1986
A 22 años de...


Ho Visto a Maradona!!!

La selección dirigida por Carlos Salvador Bilardo se consagraba campeón mundial en México 1986, por segunda vez en su historia. Con Diego Maradona como figura descollante y reafirmando su condición de Mejor Jugador del Mundo. Los privilegiados que disfrutaron de este acontecimiento así lo reconocen.

Una selección argentina clasificada luego de una agónica eliminatoria llegaba a tierra azteca con más dudas que certezas.

El equipo fue creciendo partido a partido, fue de menor a mayor, con momentos de juego asociado y buen fútbol. Protagonizó grandes partidos: contra. Italia, Bélgica y la final con Alemania, a pesar del sufrido triunfo.


Gol de Mardona a Inglaterra
En un párrafo a parte queda el encuentro con Inglaterra por su emotividad y lo especial que lo hacia luego de la absurda “Guerra de Malvinas” y porque a partir de eso se genero entre ambos países una rivalidad. El escenario fue el estadio Azteca lugar donde el mismísimo “Dios” se manifestó por primera vez frente a la humanidad, y donde ese verde césped se convirtió en la Tierra Prometida.

Hoy 22 años después a nadie se le borrara de la mente la picardía de Diego en el salto frente a Peter Shilton, y la majestuosa jugada del gol más lindo y espectacular en la historia de los mundiales. Mucho menos la corrida eterna de Burruchaga para sentenciar la final frente a la Alemania de Franz Beckenbauer.

Un triunfo que al pueblo argentino le devolvió la sonrisa y le brindó nuevos “Heroes”.



Definición de Maradona a ItaliaDefinición de Maradona a Italia.


26 de junio de 2008

La Dictadura y el Mundial

Rafael Videla

Argentina Campeón del mundo 1978 y 25 millones de festejos 30 años después.


Bajo el gobierno militar comandado por Rafael Videla Argentina organizaba el acontecimiento deportivo más importante del mundo. En medio de un realidad desconocida para el pueblo argentino pero no para el resto del planeta.

Entre muertes, desapariciones, torturas y violaciones de derechos humanos comenzaba a jugarse la Copa del Mundo. Y en el mismo momento que se realizaba la “fiesta inaugural” los jugadores de la selección holandesa marchaban hacia la Casa de Gobierno junto a las Madres de la Plaza de Mayo.

Con la gente convulsionada y pensando en otra cosa la junta militar podía ocultar la realidad y seguir con el proceso de “reorganización Nacional”.

Por otro lado queda lo deportivo y hoy, 30 años después todo este trasfondo, que hasta el momento sería ajeno, pone en tela de juicio al el primer logro importante a nivel futbolístico, además desvaloriza lo conseguido y el proyecto a nivel Selección que empezó Cesar Luis Menotti.

Dudas de este campeonato obtenido, claro que las hay, pero ¿como se puede arreglar un mundial?, es la pregunta sin respuesta. ¿Y, un partido?. Todos recordaran el misterioso triunfo ante Perú, Argentina necesitaba ganar por 4 goles de diferencia ante un rival más que complicado, que no es el que se puede observar hoy. 6 por 0. El resultado y la sospecha, el equipo celeste y blanco clasificaba a la final y dejaba a fuera nada más que a Brasil. Mucho se habla de arreglos económicos con jugadores peruanos y hasta de un acuerdo entre los gobiernos dictatoriales entre ambos países. En ese momento América Latina era comandada en su mayoría por mandatarios que no fueron elegidos en democracia.

Después, la final con Holanda, las pelotas en los palos, las atajadas de Fillol, los goles de Kempes y Bertoni y el sufrido triunfo en tiempo suplementario. Nada para decir.

Un Triunfo y una ceguera de 25 millones de argentinos, no hay peor ciego que el que no quiere ver.




Mario Alberto Kempes